I see it all...
Shelma se está quedando ciega. Su única esperanza es intentar salvar a su hijo de la misma enfermedad que ella padece y en el intento lo arriesga todo. Shelma no es americana, pero siempre ha adorado los musicales de Broadway, en su imaginación Shelma es la estella de un musical, se deja llevar por los ruidos de la fábrica donde trabaja y descubre su melodía. Confía demasiado pero es buena.En 1999 Lar von Trier abandonó las estrictas normas del Dogma95 y lleva a delante Bailar en la Oscuridad. Un musical verdadero, demoledor, trágico.
Como en otras ocasiones la protagonista femenina representa la inocencia ( al igual que la Bess de Rompiendo las olas, o Grace en Dogville y Manderlay).
Björk compone un genial repertorio de canciones en las que Shelma cuenta todo lo que siente ante el terrible destino que la guía.
Lars von Trier nos habla de lobos con piel de cordero, del amor mas puro, de la degenaración de la sociedad americana y ante toda esa pesadilla solo queda dejarse llevar por la música con la única esperanza de que nunca llegue la última canción.
Es un alegato contra la pena de muerte, una película muy dura.
Los números musicales destacan por su originalidad en contraste con un paisaje frío, industrial ,los trabajadores se convierten en bailarines bajo la oscuridad en la que Shelma se ve obligada a desenvolverse.
El materialismo y la doble moral, tema que preocupa a von Trier convierte a la gente de a pie en seres salvajes y sin piedad.
Una cinta contundente pero que alcanza el corazón del espectador.
Destaca el momento del tren cuando ella canta el tema I see it all que está rodado en su totalidad en sistema digital.
Es una pena que la difícil relacion Björk-von Trier llevase a ésta a declarar que no volvería a trabajar en cine ya que resulta ser una excelente actriz.




